Hoy inauguro una nueva sección en El Oráculo de Bacon: ¿Arte o caridad? Ayer estuve en el Museo de Arte Reina Sofía de Madrid y me dio vergüenza ver la cantidad de seudobras de arte colgadas de sus paredes, todas en las salas de colecciones temporales, para ser justos. Esto mismo ha denunciado el artista callejero británico Bansky, que colgaba falsas obras de arte en museos ingleses, los cuales tardaban días en darse cuenta de que esos cuadros no pertenecían a sus exposiciones. Incluso los propios museos, como el Guggenheim, han ironizado con esta polémica tan popular y la han utilizado para promocionar sus exposiciones más extravagantes, como la del Surrealismo, con este genial spot.

En el Reina Sofía tienen una pared con estos circulitos graciosos:

Rings 1977 - 1990, de Thomas Schütte

Yo no dudo en absoluto de la valía del artista, pero me parece un poco tomadura de pelo que esto esté en un museo. Y quizás pueda pecar de inteligente y contradecirme con mi anterior entrada en la que apoyaba el Manifiesto de Sé estúpido de Diesel… Estupendo si el artista hace estupideces, pero no con mi dinero. Yo defiendo el arte y la creación artística, pero cuando con mis impuestos se montan ese tipo de boutadas, me enerva. ¡Con la gente tan buena que hay por ahí!

Es por ello por lo que hoy comienzo con una particular colección de fotografías que he nombrado ¿Arte o caridad? En las mismas, veréis a los ordenanzas y bedeles de diversas exposiciones y museos custodiando seudoarte. Y es que no nos engañemos, estas galerías no encierran obras de arte, sino obras de caridad: las que con nuestros impuestos estamos pagando para que puedan vivir estos honrados trabajadores.

Rings 1977 - 1990. SeudoArte Moderno en el Museo Reina Sofía de Madrid con el que pagamos los estudios de los hijos de la bedel. Cortesía del artista.