Archives for category: Pensamientos

Los listos pueden tener cerebro, los estúpidos tienen las pelotas. Los listos tuvieron una idea y esa idea era estúpida. Los listos critican, los estúpidos crean. Los estúpidos pueden fallar, los listos ni siquiera lo intentan. Los listos escuchan su cabeza, los estúpidos escuchan su corazón... Estas son algunas sentencias del manifiesto de la firma Diesel, “Be stupid”, que nos anima a hacer cosas fuera de lo común, por muy tontas que puedan parecer.

Y es que como dice Diesel, en un mundo lleno de personas inteligentes haciendo cosas inteligentes, sólo los estúpidos pueden ser verdaderamente brillantes.

La música es sanadora. Muchos científicos la recomiendan como uso terapéutico para restaurar, mantener y mejorar la salud física y mental. En muchos hospitales acuden grupos de música para mejorar el estado de ánimo de los pacientes, y hay embarazadas que la escuchan para que su bebé se relaje. La musicoterapia se aplica con frecuencia en sesiones para mejorar la salud de los discapacitados, y para desarrollar las capacidades de los niños en su crecimiento -sicomotricidad, locución, respiración, autoestima, integración social, agilidad mental, concentración…

Pero más allá de todo esto, una canción nos puede ayudar a comprender mejor una situación difícil por la que atravesemos, nos puede animar en un día gris -o marrón, como cantaba Luz Casal- o puede canalizar nuestros sentimientos y encontrar las palabras que nosotros mismos no llegamos a saber expresar.

En la serie americana Ally McBeal, la sicóloga de Ally le pedía que encontrase una canción que le ayudase en los momentos difíciles, un tema que le inspirase y le acompañase siempre, que le diese confianza y seguridad en sí misma. Ally encontró su canción, “Tel him”:

Yo una vez intenté hacer este ejercicio y encontrar “Mi canción”, y la elegida fue Pedro, de Raffaella Carrà, pero la verdad es que no es un tema que haya cuajado en mi vida o recurra a él. Más bien este tipo de temas suelen ser cambiantes, como si hubiese uno para cada etapa de tu vida. Recuerdo perfectamente como a los 12 años mi tema fue Se fue de Laura Pausini. Luego vino Don’t speak de No Doubt, Llueve de Greta y los Garbo, Amores de Barra de Ella Baila Sola, 1997 de Amaral, Me cuesta tanto olvidarte, de Mecano, Si tú no estás de Rosana o Antología de Shakira. Más tarde, Unravel de Björk, No Good for Me de The Corrs, You Look so Fine de Garbage, Ode to my family de The Cranberries, 1000 pedazos de Christina y Los Subterráneos, He vuelto de Astrud, Vete (versión de Marlango) o La Valse D’Amelie (versión Piano). Y bueno, ¡podría seguir y seguir! Es curioso cómo la mayoría de estas canciones son tirando a tristes e interpretadas por mujeres… La verdad es que las canciones tristen me hacen extrañamente feliz, quizás por eso que comentaba de que las canciones pueden lograr canalizar sentimientos que no logramos expresar con palabras. Muchas de esas canciones las he podido escuchar centenares de veces sin exagerar -era un experto rayando cintas.

Tengo que decir que del proyecto musical que me traigo entre manos, mis temas en absoluto tienen que ver con este tipo de canciones, pues tienden a ser más optimistas, divertidos y bailables. Sí coinciden en algo con esos temas: que serán interpretados por una voz femenina y que espero que alguno llegue a ser “la canción” de alguien.

A ti, ¿cuál es la canción que te acompaña en tus buenos y malos momentos? ¡No te cortes y cuéntalo en los comentarios!

Hoy no sólo se celebra por fin la llegada de la primavera, sino también -y debido a ello- el Día Mundial de la Poesía. En honor a ello, publico este poema que escribí hace unos cinco años, y en el que cuento la importancia del trabajo en nuestras vidas:

No te tires la vida trabajando,
quiero decir, no tires
tu vida trabajando,
bajando…
¡Anda! Y para.
Que hay más almas muertas que parados.

La cosa trata sobre vivir; no
sobre sobrevivir.

Sólo pon la vida en el trabajo
si el trabajo te da la vida; no
si te la quita.
Que no te dé trabajo tu trabajo,
que te dé vida

¡aunque sea con una pala!

¡Pero que no te dé tan sólo palos!

Que te dé vidilla, como el buen vino.
¡Que no sea un mal trago!

Que te embriague y embrague
la marcha de tu vida.

¡Ojalá esta primavera mis lectores parados encontréis un buen trabajo y todos los demás encontremos en el trabajo otro placer más en la vida! A mí de momento, El Oráculo de Bacon me da vidilla, y espero que en pocos meses también pueda yo darle vida a este proyecto.

Aquí estamos un nuevo martes para destacar uno de esos grupos que se esconden en MySpace, ¡el martespace!

Hoy voy a hablaros de un grupo musical formado por artistas plásticos llamado SSUBB. Está formado por David Carballal, Gervasio Tallo y Carlos -Alhaja- González Espaliú y afirman hacer dandismo punk. Su música es por tanto un elemento más de su obra artística, esto es, igual que hacen una performance en un mural o una exposición de collage, utilizan la música como forma de expresión, utilizando la ironía para criticar todo aquello que les causa repulsión.

Dicen estar influenciados por la lencería fina y la carrera espacial, la enciclopedia Larousse y el diccionario María Moliner, AC/DC, los dioses ejipcios (sic) y el clima gallego y manchego. No os perdáis sus temas “Ella” (sobre las novias estupendas/estúpidas),  “Timo” (sobre amigos que nos decepcionan), “I Wanna Be Your Wonderbra” (una canción con ese título es de obligatoria escucha) y mi favorito “El último pringao”,  donde ponen en su sitio al expresidente Bush:

Música sin pretensiones de unos artistas  plásticos  que ponen de manifiesto que  si un político puede diseñar joyas, un director de cine hacer fotos, una periodista ser princesa, una actriz diseñar ropa, cantar o hacer modelaje (o una modelo cantar, diseñar y ser actriz, que tanto monta), por qué demonios  yo, un simple publicitario, no voy a poder grabar un disco. Just do it!

Que hoy en día una discográfica apueste por un artista desconocido es casi, casi, casi imposible. La discográfica tiene que ver talento, potencial, y normalmente pide al artista intervenir en el proceso creativo para que su apuesta sea más rentable. Y ni que decir tiene que normalmente los contratos son muy abusivos, en perjuicio del artista. Fito, que es una de las estrellas de Dro Atlantic / Warner Music, no duda en criticar a las discográficas y decir que él no las necesita, que la música “sólo necesita de músicos”.

Pero grabar un álbum profesional y hacer promoción es muy costoso, cuesta varios diezmiles de euros y no todos los músicos pueden asumir ese coste. En ese contexto, las discográficas participan del factor riesgo, haciendo una inversión en la que en ocasiones ganan, y en otras no.

Hay artistas que deciden autofinanciarse y editar ellos sus álbumes. Puede que porque no encuentren una discográfica que apueste por ellos (Vetusta Morla sutoeditó su exitoso primer álbum, que todas las compañías rechazaron previamente), pero también hay casos en el que los artistas no quieren que los managers de las discográficas decidan y opinen sobre su trabajo como si fueran un producto más -no en vano se llaman product managers-. Éste último es el caso de Quique González, que autoprodujo su álbum ‘Daiquiri Blues’ y rompió relaciones con Warner, que le pedía un porcentaje de sus directos.

Una de las maneras actuales más originales y ‘justas’ para producir una carrera musical es el crowdfounding, palabra inglesa que literalmente significaría “Financiación con multitudes”. Consiste en la captación de capital para un proyecto a través de pequeñas cantidades de un elevado número de personas. Desde hace tres años, los hermanos Xavi y Albert León impulsan esta forma de financiación de grupos musicales desde su web Apadrina a un Artista (AUA), en la que cualquier internauta puede dar una aportación para que los cantantes que más le gusten puedan sacar su disco al mercado, y convertirse así en su inversor. De este modo, por 7 euros puedes apadrinar por ejemplo a Lidia Guevara, y recibir cuando haya cumplido su sueño su álbum en edición coleccionista y firmado. Además, recibirás un porcentaje del 40% de las ganancias, incluyendo los derechos de autor y propiedad intelectual.

Fotografía de Salva Musté

Lidia, que fue componente del grupo Banghra, tenía claro por qué decidía sacar su álbum de esta manera: "A nivel discográfico me he encontrado con muchas dificultades en esta nueva etapa de cantautora y he escogido la opción más honesta que hay, que sea el público quien decida si mi disco tiene que salir al mercado o no". Fotografía de Salva Musté.

El Grupo catalán La Puerta de los Sueños va a lanzar el próximo mes de abril su álbum gracias a las aportaciones de sus fans, que lograron reunir los 35.000 euros que costaba su carrera musical. Es el primer grupo de AUA que lo consigue. Especialmente agradecidos deben de estarle a un chico mallorquín que ha invertido en ellos la friolera de 12.000 euros. Y es que está claro que el mejor capital que puede haber para un grupo son sus admiradores. Bien es cierto que, al parecer, este grupo era bastante popular en Cataluña, lo cual les ha facilitado este éxito.

Por tanto, si un músico principiante logra captar y reunir a un fiel número de seguidores, todo lo demás es mucho más sencillo, puesto que, si no es una discográfica, los propios admiradores pueden costear la carrera del cantante. Es más, según la Teoría de los 1.000 fans verdaderos, si un intérprete tiene 1.000 fans que se gastan en el mismo 100 € al año -en un concierto, una camiseta y un disco, por ejemplo-, esto produciría al artista unos ingresos de 100.000 €. Suponiendo que el artista ha invertido 50.000 € en producir esas camisetas, discos, etc., sus ganancias son de 50.000 €, lo que en España es un sueldo más que razonable.

Según la teoría de "1000 True Fans", mil seguidores son los necesarios para poder vivir exclusivamente de una actividad artística

Por tanto, no hace falta ser un superventas para vivir de la música (muy pocos lo consiguen), sino conseguir mil fans y cuidarlos personalmente. En España, un caso puede ser Fangoria, que lanza ediciones de sus álbumes firmados en edición numerada por Alaska y Nacho Canut, incluyendo fragmentos de la ropa de olvido o sorteando en sus directos “cajas del tiempo” en las que incluyen objetos personales de sus giras, recuerdos, etc. En EE.UU cabe destacar el caso de Amanda Palmer, que como indicaba Javier Candeira en un estupendo artículo sobre modelos de negocio con la llegada de internet, describía su relación con su público como “virtual crowdsurfing” (crowdsurfing es lo que hacen los cantantes de rock de lanzarse al público y “nadar” sobre él). Ella mantiene un contacto casi a diario con sus fans, e incluso pasó un viernes noche con ellos en Twitter comunicándose a través de tweets que escribían en su cuerpo, fotografiaban y colgaban en la red.

De todas estas formas de financiación, yo de momento opto por el movimiento indie, esto es, hazlo tú mismo [ayudado por más gente]. Actualmente, yo no tengo seguidores que me puedan producir, y tampoco ninguna discográfica va a fijarse en mi proyecto -si bien conozco gente en ellas a las que llegado el momento se lo puedo hacer llegar-. Prefiero el intercambio de talento y creatividad. Esto es, si tienes buena voz, sabes tocar algún instrumento, mezclar, eres un genio del Pro Tools, compositor o instrumentista… Te propongo sumarte a mi proyecto musical, y en el caso de que algún día haya beneficios económicos, repartírnoslos según el nivel de implicación. Esta es la manera como están trabajando en el largometraje El cosmonauta, cuyos colaboradores tienen un contrato en el que recibirán un sueldo si un día la película obtiene beneficios.  El largometraje también se financia a través de la técnica del crowfunding.

Las posibilidades de financiación en el mundo artístico son, en fin, tan creativas como los propios autores.

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